Fruta · Frutos secos
US$ 1.285 millones. La fruta que no viaja en fresco
Nueces y avellanas europeas cerraron la temporada 2025/26 con un alza de 85% en valor. Compensaron el tropiezo de cereza, uva y arándano. La canasta frutícola total llegó a US$ 8.540 millones.
Por Tomás Vicuña · 24 de julio de 2026 · 6 min
Cuando se habla de fruta chilena se habla de cereza. A veces de uva. Casi nunca de la caja que no necesita atmósfera controlada ni un barco que llegue antes del Año Nuevo lunar. ODEPA, en su boletín de julio, puso el contrapunto: los frutos secos cerraron su temporada —abril a marzo— en US$ 1.285 millones FOB. Un 85,5% más que en 2024/25. El volumen subió 52,9%. El valor unitario, 21,3%.
Mandaron las nueces y las avellanas europeas. No es un cluster nuevo. Es un cluster que por una vez coincidió precio y kilo.
La canasta completa de la temporada 2025/26, medida entre septiembre y junio, llegó a US$ 8.540 millones FOB, +4%. La fruta fresca sigue siendo el 70,8% de esa cifra: US$ 6.080 millones, 1,7% abajo. Cerezas, uvas, arándanos, paltas y manzanas concentran el 83% del valor fresco. La cereza sola es el 47%.
Esa concentración explica el humor de marzo. SUBREI, con cifras a julio, registró US$ 4.750 millones en fruta en los primeros siete meses de 2026, –7,4%. El golpe vino del primer trimestre: cereza, uva y arándano con peor precio. Lo que tapó el agujero fueron palta, cítricos, kiwi, nectarín, durazno —y, otra vez, el seco.
Una canasta que depende de la cereza de diciembre es una canasta que vive pendiente del clima de Jiangnan. La nuez no pide esa cita.
Nadie en un packing de Rengo va a trocar cereza por avellana. Son negocios distintos, calendarios distintos, capex distinto. El punto de ODEPA es más seco: cuando el fresco se resfría, el seco sostiene la línea. En un país que se acostumbró a leer la temporada en una sola especie, ese dato merece más de un párrafo.
Fuentes: ODEPA, boletín 22 julio 2026; Portal Agro Chile; SUBREI, minuta enero–mayo / enero–julio 2026.
