Fruta · Temporada 2026/27
La palta chilena vuelve a los volúmenes de 2009. Esta vez, sin plantar más hectáreas
Paltas de Chile estima 285 mil toneladas para 2026/27. Es el mayor registro en 17 años. El consumo interno ya es de 8,9 kilos por persona. Argentina, que hace una década era un destinito, ahora mueve más del 20% de la exportación.
Por Tomás Vicuña · Quillota / Santiago · 21 de agosto de 2026 · 11 min
El número salió el viernes y recorrió los grupos de WhatsApp de los packing antes de que el comunicado terminara de circular. Paltas de Chile proyecta 285 mil toneladas para la temporada 2026/27. Son 20 mil más que el ciclo anterior y el volumen más alto desde 2009/10, cuando la industria rozó las 292 mil.
Lo que no aparece en el titular del gremio es lo que más interesa en Quillota y La Cruz: la superficie no creció. Los últimos catastros frutícolas muestran, de hecho, una leve baja de hectáreas. El salto es de kilos por árbol, no de predios nuevos.
Francisco Contardo-Sfeir, presidente ejecutivo del gremio, lo dijo sin adorno: “Proyectar 285 mil toneladas es una muy buena noticia y confirma la capacidad que ha tenido nuestra actividad para producir más y mejor. Y es una buena noticia para el país, porque una parte muy relevante de lo que producimos se consume en Chile.”
Ese último punto no es marketing de mesa. En 2025 el chileno comió 8,9 kilos de palta Hass. Solo México come más. El mercado interno funciona como colchón cuando Europa aprieta precio o cuando un contenedor se atrasa en Rotterdam. No reemplaza a la exportación. Evita que toda la zafra dependa de un comprador.
Argentina, el mercado que nadie diseñó
Europa sigue siendo el destino principal. Latinoamérica, y sobre todo Argentina, es el que más cambió de forma. En 2025 los envíos al otro lado de la cordillera subieron 25%. En diez años, ese mercado pasó de representar un 9% del total exportado a más del 20% en las últimas dos temporadas.
Cuidando las proporciones, Argentina para nosotros puede ser como Estados Unidos para México.Francisco Contardo-Sfeir, Paltas de Chile
La hipótesis del gremio es prosaica. No hay una campaña masiva de palta en Buenos Aires. Hay más ingreso disponible y un consumidor que ya conocía la fruta. “El consumidor de palta argentino siempre ha existido y, hoy, con un mayor ingreso disponible, están pudiendo comprar”, dijo Contardo al Diario Financiero en julio.
Eso tiene una consecuencia operacional que los packing ya midieron: Argentina no pide el mismo calendario que Europa ni el mismo calibre que un supermercado alemán. Permite mover fruta de hombros de temporada. También concentra riesgo cambiario y de camión. Nadie en la industria lo presenta como un paraíso. Lo presentan como un mercado que por fin pesa.

Productividad, no romance de terroir
Preguntar en un huerto de Aconcagua por “el milagro de la palta” produce una pausa larga. La respuesta suele ser una lista corta: portainjertos más tolerantes, riego por sector, poda que deja entrar luz, menos árboles viejos. Nada de eso cabe en un post. Todo eso cabe en una planilla de costos.
La palta chilena arrastra, además, una discusión que no se resolvió en Petorca ni en La Ligua: el agua. El gremio habla de estándares de sostenibilidad. Las comunidades de esas provincias hablan de camiones aljibe. Esta edición no pretende cerrar ese pleito. Sí anota el dato que el propio sector pone sobre la mesa: más fruta, mismas —o menos— hectáreas. Si esa productividad baja la presión por abrir cerros nuevos, se verá en el próximo catastro. Todavía no.
Por ahora, la industria tiene lo que no tuvo en 2019 ni en 2021: volumen, un mercado interno que compra y un vecino que dejó de ser residual. El desafío, en palabras de Contardo, cabe en una frase que cualquier packing puede subrayar: consolidar, abrir y no soltar el estándar que distingue a la palta chilena cuando el precio se pone flojo.
Fuentes: Paltas de Chile (21 agosto 2026); ODEPA; declaraciones de Francisco Contardo-Sfeir a medios chilenos, julio–agosto 2026. La comparación con la temporada 2009/10 (292 mil toneladas) es del gremio.
